Guía independiente sobre el suelo para jardineros. No es un medio de noticias ni un laboratorio, no vende fertilizantes y no tiene relación con el sitio que antes ocupaba este dominio.

Prácticas

Artículos prácticos

El primer artículo de la sección está dedicado al compost, la forma más sencilla de devolver materia orgánica al suelo. Un montón que huele a podrido y se agria echa para atrás a mucha gente. Casi siempre la culpa es de dos cosas: exceso de humedad y falta de aire. A continuación, los pasos que ayudan a evitarlo.

Un buen montón de compost huele a mantillo de bosque. Si apesta, el problema no son los restos, sino que no tienen aire para respirar.

— La opinión de la redacción

Qué preparar antes

  • Un sitio a media sombra, sobre tierra y no sobre cemento o plástico, para que las lombrices y los microorganismos puedan subir desde abajo.
  • Un cajón, un contenedor de malla o simplemente un rincón reservado; lo importante es poder llegar al montón por todos los lados.
  • Una reserva de material «marrón»: hojas secas, paja, ramas trituradas, cartón sin brillo.
  • Una fuente de material «verde»: hierba segada, matas de plantas sanas, mondas de verdura.
  • Una horca o un aireador para remover.
  • Una regadera o una manguera con difusor para humedecer el montón cuando haya sequía.
  1. Haz una base esponjosa

    En el fondo coloca ramas gruesas o tallos bastos. Este lecho deja pasar el aire por debajo e impide que el agua se estanque junto al suelo.

    Ejemplo ilustrativo: una hortelana pone en el fondo restos de poda de frambueso y tallos de girasol, y encima las hojas.

  2. Alterna verde y marrón

    Los materiales jugosos aportan nitrógeno y humedad; los secos, carbono y esponjosidad. Ponlos en capas en lugar de echarlos todos juntos: la hierba fresca en una capa gruesa se apelmaza enseguida y se agria.

    Ejemplo ilustrativo: tras segar, la hierba no se echa entera, sino que se mezcla con hojas del año anterior guardadas en sacos.

  3. Trocea lo grande

    Cuanto más pequeños sean los trozos, antes los descomponen los microorganismos. Corta los tallos gruesos con la pala o la tijera de podar y pasa las ramas por una biotrituradora si tienes una.

    Ejemplo ilustrativo: los troncos de las coles se parten en trozos; si no, seguirán intactos en el montón hasta el año siguiente.

  4. Vigila la humedad

    La masa debe estar húmeda como una esponja escurrida. Si al apretar un puñado gotea agua, añade material seco; si se deshace en polvo, riégala.

    Ejemplo ilustrativo: tras varios días de lluvia, el dueño del huerto tapa el montón con unas tablas y le mezcla cartón seco.

  5. Remueve y airea

    De vez en cuando voltea el montón con la horca, pasando las capas de fuera al interior. Así entra aire y el proceso avanza de forma uniforme.

    Ejemplo ilustrativo: el compost se voltea cada vez que se añade una buena tanda de hierba fresca.

  6. No eches lo que no toca

    No añadas al montón normal plantas enfermas, raíces de malas hierbas perennes persistentes con semillas, carne, huesos, grasa ni excrementos de mascotas: atraen plagas, se descomponen mal o propagan enfermedades.

    Ejemplo ilustrativo: las matas con síntomas de enfermedad se retiran aparte y al montón solo va la materia verde sana.

  7. Comprueba si está listo

    El compost maduro es oscuro, suelto, huele a tierra y en él ya no se distinguen las hojas ni los tallos originales. Si aún no está hecho, déjalo madurar o úsalo como acolchado, no en los hoyos de plantación.

    Ejemplo ilustrativo: del montón terminado se criban los restos gruesos y se devuelven a un montón nuevo.

Errores frecuentes

  • Echar al montón solo hierba fresca: se apelmaza y empieza a pudrirse sin aire.
  • Colocar la compostera sobre plástico o en un hoyo donde se acumula el agua.
  • Empapar el montón cada vez que se riega el huerto.
  • Echar plantas enfermas al compost normal confiando en que todo «se quemará».
  • Pasar meses sin remover la masa y luego extrañarse del mal olor.
  • Aplicar junto a las raíces compost sin madurar, con restos todavía sin descomponer.
  • Añadir restos de cocina de origen animal, que atraen a los roedores.

Otras opciones

  • Si tienes poco espacio, usa una compostera de jardín cerrada o un cajón con tapa.
  • Las hojas pueden guardarse aparte en sacos agujereados: con el tiempo se obtiene mantillo de hojas.
  • Si no quieres ocuparte de un montón, prueba el compostaje en superficie: la materia orgánica se extiende como acolchado directamente sobre el bancal.
  • Método de zanja: los restos vegetales se entierran en una zanja en el futuro bancal y, cuando llega la plantación, ya están en parte descompuestos.

Ponte a prueba

  • El montón está sobre tierra, a media sombra y se llega a él con comodidad.
  • La base de tallos gruesos o ramas deja pasar el aire.
  • Los materiales verdes y marrones están mezclados, no en capas gruesas de un solo tipo.
  • Los trozos grandes están troceados.
  • La humedad es la de una esponja escurrida.
  • La masa se remueve de vez en cuando.
  • Ni las plantas enfermas ni los restos de origen animal acaban en el montón.
  • El compost se aplica solo cuando está oscuro, suelto y huele a tierra.

Catálogo de artículos para lectores en español

Este catálogo reunirá artículos independientes sobre el suelo para jardineros y hortelanos: su composición, su fertilidad, cómo trabajarlo y sus problemas habituales. Se escriben expresamente para la versión en español de la guía, pensando en el clima y en las costumbres de quienes cultivan su huerto en España.

Por ahora el catálogo en español está vacío. Los artículos irán apareciendo en esta lista a medida que estén listos.

En qué está trabajando la redacción

  • Suelos calizos y alcalinos: cómo reconocerlos y qué cultivos se adaptan mejor a ellos.
  • Acolchado frente al verano seco: paja, hojas, restos de poda o compost, y cuándo ponerlo.
  • Abonos verdes de otoño e invierno: cómo aprovechar las lluvias para cubrir y mejorar el bancal.
  • Arcilla que se agrieta en verano y se encharca en otoño: cómo devolverle estructura sin cavarla en exceso.
  • Riego por goteo y suelo: humedad bajo la superficie, costra y acumulación de sales.

Normas de la redacción

  • Los artículos de este catálogo se escriben por separado para cada versión lingüística y no son traducciones.
  • Algunos artículos enlazan a sitios de terceros, incluidos servicios de videojuegos; no controlamos su contenido, precios ni condiciones.
  • No publicamos noticias ni publicidad de fertilizantes, productos de jardín ni tiendas, clasificaciones, precios ni opiniones.
  • Preguntas

    Respuestas breves sobre composición y tipo de suelo, compost, acolchado, abonos verdes, acidez y fertilizantes.

  • Recorridos

    Recorridos de lectura: primera temporada en el huerto, arcilla pesada y arena que no retiene el agua.

  • Glosario

    Glosario: humus, textura, estructura, pH, salinización, compactación, acolchado y abonos verdes.

  • Secciones

    Cuatro temas: composición y tipos de suelo, fertilidad y materia orgánica, agua y aire en el suelo, problemas del suelo.

Fuentes

  • Fuentes didácticas y enciclopédicas de edafología
  • ONU / FAO: materiales sobre el Día Mundial del Suelo y el Año Internacional de los Suelos

Este contenido recoge los conocimientos generales de la edafología a la fecha de su elaboración. Cada parcela tiene su propio suelo, así que antes de cambiar mucho la forma de cuidarlo conviene hacer un análisis y leer con atención las instrucciones de cualquier producto que vayas a aplicar.